lunes, 28 de diciembre de 2015

qué gran sueño esquizofrénico


"Hay un desierto. Pero tampoco tendría sentido decir que estoy en el desierto. Es una visión panorámica del desierto, ese desierto no es trágico ni está deshabitado, sólo es desierto por su color ocre y su luz, ardiente y sin sombra. En él hay una multitud bulliciosa, enjambre de abejas, melé de futbolistas o grupo de tuaregs. Yo estoy en el borde de esa multitud, en la periferia; pero pertenezco a ella, estoy unida a ella por una extremidad de mi cuerpo, una mano o un pie. Sé que esta periferia es el único lugar posible para mí, moriría si me dejara arrastrar al centro de la melé, pero seguramente me sucedería lo mismo si la abandonara. Mi posición no es fácil de conservar, incluso diría que es muy difícil de mantener, porque esos seres se mueven sin parar, sus movimientos son imprevisibles y no responden a ningún ritmo. Unas veces se arremolinan, otras van hacia el norte y luego, bruscamente, hacia el este, sin que ninguno de los individuos que componen la multitud mantengan la misma posición con relación a los demás. Así pues, también yo estoy en perpetuo movimiento, y eso exige una gran tensión, pero a la vez me proporciona un sentimiento de felicidad violento, casi vertiginoso". Qué gran sueño esquizofrénico. Estar de lleno en la multitud y a la vez totalmente fuera, muy lejos: borde, paseo a lo Virginia Woolf ("jamás volveré a decir soy esto, soy aquello").

Problema del poblamiento en el inconsciente: todo lo que pasa por los poros del esquizofrénico, las venas del drogadicto, hormigueos, bullicios, ajetreos, intensidades, razas y tribus. ¿No es de Jean Ray, que tan bien ha sabido asociar el terror con los fenómenos de micromultiplicidades, ese cuento en el que una piel blanca está levantada a causa de tantas ampollas y pústulas, y por cuyos poros pasan negras cabezas enanas, gesticulantes, abominables, que es necesario afeitar a navaja cada mañana? Y también las "alucinaciones liliputienses" producidas por el éther. Uno, dos, tres esquizofrénicos: "en cada poro de la piel me crecen bebés" —"Pues a mí no es en los poros, es en las venas donde me crecen barritas de hierro" —"No quiero que me pongan inyecciones, salvo si son de alcohol alcanforado. De lo contrario, me crecen senos en cada poro". Freud intentó abordar los fenómenos de multitud desde el punto de vista del inconsciente, pero no vio claro, no veía que el propio inconsciente era fundamentalmente una multitud. Miope y sordo, Freud confundía las multitudes con una persona. Los esquizofrénicos, por el contrario, tienen una mirada y un oído muy finos. Jamás confunden los rumores y las oleadas de la multitud con la voz de papá. En cierta ocasión, Jung sueña con osamentas y cráneos. Un hueso, un cráneo, nunca existen solos. El osario es una multiplicidad. Freud se empeña en que eso significa la muerte de alguien. "Jung, sorprendido, le hace observar que había varios cráneos, no uno sólo. Pero Freud continuaba..."

lunes, 30 de noviembre de 2015

Morphine - Cure for Pain (Full Album)


Morphine - Cure for pain

Where is the ritual
And tell me where, where is the taste?
Where is the sacrifice
And tell me where, where is the faith?

Someday there'll be a cure for pain
That's the day I throw my drugs away
Find a cure for pain

Where is the cave, where the wise woman went
And tell me where, where's all that money that I spent
I propose a toast to my self control
You see it crawling helpless on the floor

Someday there'll be a cure for pain
That's the day I throw my drugs away
When they find a cure for pain
When they find a cure for pain
Find a cure, find a cure for pain

martes, 24 de noviembre de 2015

cuando me comprometo con el momento, mi corazón queda expuesto


Si no nos comprometemos con el momento, estamos deseando otra cosa, fuera de lo que está sucediendo. Ahí elegimos la comodidad de los lugares mentales conocidos, los que no nos transforman, sino que se estancan, se congelan en el tiempo o en el cuerpo, quedan ahí, inertes, sin vida, repitiendo día a día la comodidad, el no estar.
Cuando me comprometo con el momento, mi corazón queda expuesto, se ve la vulnerabilidad de lo que simplemente soy, y nada más.
Para ello atravieso miedos profundos, realmente profundos, no hay forma de llegar al "compromiso con el momento" si primero no abrazo, contengo o venzo mis miedos, porque ellos van a ser los causantes de mi ausencia, de ir directamente al deseo evasivo, a la fuga, esas repeticiones.
El momento es.
Comparto esta experiencia, de cómo se me desmembranan los tejidos y pueden entonces dejar pasar fluidamente mis emociones.

Ja'frid Tomuch

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Family - Drowned In Wine (Kralingen 1970)



After the turn
You finally learn to play along
Your feelings are blind
So you don't really mind if it's right or wrong


Fall in line
No, they won't let it stand on the back of their hand
Won't take a cave in the mine

You see what they've done
The end's just begun to filter in
The end is in sight
And the thought of a fight, now it's faltering

Yours and mine
They won't let it stand on the back of their hand
Won't take a cave in the mine

I could cry help
But I'd much sooner fend for myself
Don't wanna feel that I'm drowned in wine
Hate every thought of having to fall in line
Just want to grow, just want to grow and share what's yours and mine


As sure as I see they're looking at me with glasses on
And as sure as I feel I know they're for real, and the gas is on

Well, I'm drowned in wine
No, they won't let it stand, no, no


Don't wanna feel that I'm drowned in wine
Hate every thought of having to fall in line
Just want to grow, grow and share what's yours and mine

After the turn
You've finally learned to play along
Your feelings are blind
And you don't really mind if it's right or wrong

I'm drowned, drowned in wine
No, they won't let it stand
No, they won't let it stand
I said they won't let it stand, no

jueves, 29 de octubre de 2015

alimento al bicho, y no sacio el hambre

 

 
¿Cuán real soy al ojo externo?
¿Cuánto creo que me sé, y cuánto me descubro?
¿Cuánto me cubro?
¿Soy la imagen o el contenido?
Lo que guardo, no lo doy. Me lo quito. No me conozco.
Digitar. Especular.
Es mezquino.
Alimento al bicho,
y no sacio el hambre.

Noelia Napolitano
https://soundcloud.com/oeliaapolitano

Imagen: Philippe Ramette

martes, 20 de octubre de 2015

lunes, 19 de octubre de 2015

el oficio del actor - Javier Bardem, Luis Tosar, Eduard Fernández


Joder... si no tuviese esto qué hago con mi vida

Javier Bardem, Luis Tosar y Eduard Fernández conversan sobre su oficio
Dirección:  Mariano Barroso

miércoles, 14 de octubre de 2015

puro terciopelo, un vértigo


El no puede dejarla dormir. Ella está en la casa, encerrada con él en su casa. Durante el sueño es cuando a veces esta idea acude a su mente.
Ella ya está acostumbrada. Ve que él intenta no gritar. 
Dice: 
—Si usted quiere, puedo irme. Volver más tarde. O nunca. Es mi contrato: quedarme ahí o marcharme, es igual.
Ella se levanta, dobla las sábanas. El llora. Los sollozos no son contenidos, son sinceros, como si saliera de un gran daño que le hubieran hecho. Ella se reúne con él junto a la pared. Lloran. Ella dice:
—Usted no sabe lo que quiere.
Ella le observa existir en esta incoherencia anonadante que le hace como un niño. Ella se acerca a él como si compartiera su sufrimiento, él la reconoce mal, de pronto.
Ella dice:
—Hoy le deseo mucho, es la primera vez.
Ella le dice que vaya. Venga. Le dice que es puro terciopelo, un vértigo, pero también, no vaya a pensar, un desierto, algo maléfico que conduce además al crimen y a la locura. Ella le pide que vaya a ver aquello, que es algo infecto, criminal, un agua turbia, sucia, el agua de sangre. Que un día tendrá que hacerlo, aunque sea una vez, hurgar en ese lugar común, que no podrá evitarlo toda la vida. Que sea más adelante o esta noche, ¿cuál es la diferencia?
El llora. Ella vuelve hacia la pared.
Lo abandona a sí mismo. Se coloca la seda negra, lo mira a través de ella.

Marguerite Duras, Los ojos azules pelo negro

imágenes:
Camille Moravia
Chiharu Shiota




domingo, 11 de octubre de 2015

la mort de Molière - Ariane Mnouchkine


La muerte de Molière
Moliére, film del Théâtre du Soleil
Ariane Mnouchkine

música: Henry Purcell - King Arthur - Aria: What Power Art Thou (The Cold Genius)

el sí mismo arrasado


Pero hay algo, más general si se quiere, que los actores pueden empezar a replantearse y que tiene que ver con el estilo de actuación. Vale para todos. Siempre que un personaje habla, dice, lo hace contestando a una situación amenazante y elaborada, cuya gravedad ha percibido y a la que se refiere. Podría decirse que esa gravedad ya ha sido concientizada por el personaje, y lo que dice es la conclusión más terminante que le ofrece su lenguaje. La respuesta que busca de aquel al que se dirige es la que podría modificar la situación, está llevando las cosas a sus últimas instancias. Es decir que es fundamental que el actor defina lo que enfrenta, porque esa es su caja de resonancia. Si esa caja de resonancia es débil u opaca, sucede que las palabras se refieren a la tragedia, pero la actuación al naturalismo y al naturalismo “interior”.
Esto quizás se pueda aclarar más: todos los personajes reaccionan ante algo que es casi superior a sus resistencias psicológicas, ante algo que los obliga a decir más de lo que dirían, a pensar lo que nunca habrían querido pensar. Si hay una vuelta a lo “interior”, es para sorprenderse por la devastación que se ha producido dentro de ellos, por el sí mismo arrasado que encuentran, que casi no reconocen.

Alberto Ure, Ponete el antifaz
libro completo para descargar:
http://www.inteatro.gov.ar/editorial/librosPDF/ponete_el_antifaz.pdf


Imagen: Barbara Cole

lunes, 5 de octubre de 2015

Poesía - Eduardo Tato Pavlovsky





Hay que inventar un lenguaje que no produzca belleza – sino hambre infinita, mortalidad infantil donde nuestros ojos se desorbiten como estos monstruos sin lactancia.

Palabras traídas por las olas donde podamos sentirnos raquíticos –Lenguajes nuevos – alegres en las desgracias – obsceno por subversivo –- porque la desgracia es resignación –tristeza– la acción es la esperanza. Eso, nuevo lenguaje de nuevas esperanzas. Todos juntos. Alguna vez aprendamos a hablar otra vez, olvidando el lenguaje anterior, impotente para intensidades. Barroco – Infiel. Quema de saberes viejos – tiene que sonar pornográfico, que el lenguaje vomite y excrete realidades, que las olas traigan nuevas palabras barrenadas y nos hagan sentir en el cuerpo sólo un poco de hambre – solo un poco de salud – solo un poco de todo. Las palabras sensaciones.

Convulsiones como respuestas. Eso –que las nuevas palabras del nuevo lenguaje nos hagan epilépticos por un rato.

Para confirmar que las palabras han llegado y nos maltratan, nos cadaverizan. Quién sabe hay muertes por reflujo. Es bueno. Pero estemos seguros que llegaron, que no son palabras muertas – Edificios con ladrillos de lenguaje que no sirven más para expresar nada. Palabras que significan – que quieren abarcar el mundo ya no abarcan nada – Palabras que describen conferencias y reunión que no que no que no que no.

Balbuceemos las otras, las que no significan – pero expresan los ojos reventados – los dolores infinitos... los aullidos. Aprender todo de nuevo... aprender a ignorar todo lo aprendido. Que explote toda la impostura. Toda –pero toda junta. Y de esos escombros el lenguaje nuevo.

La palabra interdicta, obscenidad de los goces infinitos y de los dolores que ya no caben en lenguajes viejos. Inventemos. Inventemos todo. Pero que sea loco loco loco. Enterremos el sentido común. Una gran tumba a la belleza – A los grandes gestos que nos vaciaron el sentido de algo.

Un gran entierro de todo aquello que llamamos humano, todavía que de las olas venga el resto – las palabras nuevas – los pedazos, lo que quedó afuera, las sílabas barrenadas que arrojamos al mar del desperdicio.

Sólo de allí –la gran resurrección obscena. De cunas escondidas. Que no signifique nada. Que exprese el hoy. El hoy de todos. Blu – blu – blu blu. Blus blus. Ya vienen, atención. Vienen las olas. Blus. Blus. Blue. No significan nada. Sólo blug blug blug. Nada nada nada. Belleza de los restos de las sobras. Poesía de los escombros. Intensidad del mar embravecido. Nada más que eso.

A la hoguera con los lenguajes viejos –ya no nos sirven– olor a trampa y a impudicia, no soñemos con el hombre nuevo – rescatemos de las sobras – de los restos – de los desperdicios – de los escombros y de las cunas palabras que hemos arropado y que las olas traen – y construyamos un lenguaje nuevo con fuerza de obscenidad – inventemos la potencia de las nuevas palabras – no cambiemos a los hombres – cambiemos su lenguaje – su retórica encallecida – que envejece, que hace vivir a medias con tristeza – Un nuevo lenguaje alegre – potente – para un nuevo hombre. Pero necesitamos arrasar con todo – arrasar – arrasar – arrasar.

Tato Pavlovsky



http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-101013-2008-03-20.html

viernes, 2 de octubre de 2015

AXOLOTL - Cristina Banegas

AXOLOTL
(Del náhuatl, “monstruo acuático” que habita en las profundidades. Salamandra. Anfibio caudado.)

Habrá que celebrar 45 años de teatro.

Habrá que hacer algo con todo ese tiempo de poner el cuerpo en la parrilla.

De salir a un escenario y que entonces ese cuerpo, éste, el mío, siempre incómodo, siempre sin poder instalarse, imprima, se tiña, sea atravesado por algo imaginario, ficcional que lo haga presente.

Que sea un personaje. Un fantasma.

Y que esa presencia a su vez atraviese el espacio infinito hasta el otro, el que mira en la oscuridad y le llegue y lo conmueva. Un salto imposible.

Habrá que celebrar este manojo de nada, este lugar absoluto que es el cuerpo, tantas veces expuesto. Tan invisible como el personaje. Ya no carne.

El Personaje como utopía del cuerpo. La única presencia.

La ficción como lo más real.

Que no sea sí mismo. Ningún sí mismo.

Cada vez despedazado. Deshecho. Y resucitado en otra construcción.

Y vuelto a reconfigurar en el próximo personaje.

Persistencia en cierto riesgo. Cierta intensidad extrema. Ese espacio, el escenario domina. Organiza. Condiciona todo lo demás.

Es decir, el resto del tiempo. Qué hacer con este cuerpo cuando no actúa. Cuando no está en ese extremo vértigo.

Dónde está cuando no está. 

En ningún otro lugar. Como la contra escena exacta de la ficción.

De la correntada.

Qué hago cuando no actúo.

Axolotl.

Vivir con la sensación permanente de estar fuera de lugar.

Por eso, sumergida en el fondo.

Esperando el momento del camarín. De la otra luz.

Ropitas. Ropajes. Semblante.

Escenarios demasiado inclinados. Abismo.

El público. La oscuridad. La bestia.

Y pegar, pegar sin parar. Demoler al público.

Demolerlo.

Actuar como si actuar fuera una venganza.

Cristina Banegas (Septiembre de 2012)

martes, 29 de septiembre de 2015

Supertramp - Goodbye Stranger


Like a king without a castle
Like a queen without a throne
I'm an early morning lover
And I must be moving on

Now I believe in what you say
Is the undisputed truth
But I have to have things my own way
To keep me in my youth

Supertramp - Goodbye Stranger

domingo, 27 de septiembre de 2015

miércoles, 23 de septiembre de 2015

conocer un objeto es transformarlo - Jean Piaget


Las funciones esenciales de la inteligencia consisten en comprender e inventar. Dicho de otra manera: en construir estructuras, estructurando lo real. En efecto, cada vez aparece más claro que estas dos funciones son indisociables, ya que para comprender un fenómeno o un acontecimiento, hay que reconstruir las transformaciones de las que son el resultado, y para reconstruirlas hay que haber elaborado una estructura de transformaciones, lo que supone una parte de invención o reinvención. Por eso, mientras las teorías antiguas de la inteligencia (empirismo asociacionista, etcétera) ponían todo el énfasis sobre la comprensión (asimilándola incluso a una reducción de lo complejo a lo simple, sobre un modelo atomístico, en el que jugaban papeles esenciales la sensación, la imagen y la asociación) y consideraban la invención como el simple descubrimiento de realidades ya existentes, las teorías más recientes, por el contrario, controladas cada vez más por los hechos, subordinan la comprensión a la invención, considerando ésta como la expresión de una construcción continuada de estructuras de conjunto.
El problema de la inteligencia y, con él, el problema central de la pedagogía de la enseñanza ha aparecido así ligado al problema epistemológico fundamental de la naturaleza de los conocimientos: ¿constituyen estos copias de la realidad o asimilaciones de lo real a estructuras de transformaciones? Las concepciones del conocimiento-copia no han sido abandonadas por todo el mundo; lejos de eso continúan inspirando muchos métodos educativos y a menudo hasta estos métodos intuitivos en que la imagen y las presentaciones audiovisuales juegan un papel que algunos han llegado a considerar como la etapa suprema de los progresos pedagógicos. En psicología infantil, muchos autores continúan pensando que la formación de la inteligencia obedece a las leyes del "aprendizaje”, sobre el modelo de ciertas teorías anglosajonas del “learning”, como la de Hull: respuestas repetidas del organismo a estímulos externos, consolidación de esas repeticiones mediante reforzamientos externos, construcción de cadenas de asociaciones o de “jerarquía de hábitos”, que proporcionan una “copia fundamental de las secuencias regulares de la realidad", etc.
Pero el hecho esencial que refuta estas supervivencias del empirismo asociacionista y cuyo establecimiento ha renovado nuestras concepciones de la inteligencia, es que los conocimientos derivan de la acción, no como simples respuestas asociativas, sino en un sentido mucho más profundo: la asimilación de lo real a las coordinaciones necesarias y generales de la acción. Conocer un objeto es, por tanto, operar sobre él y transformarlo para captar los mecanismos de esta transformación en relación con las acciones transformadoras. Conocer es asimilar lo real a estructuras de transformaciones, siendo estas estructuras elaboradas por la inteligencia en tanto que prolongación directa de la acción.
El hecho de que la inteligencia deriva de la acción —interpretación conforme a la línea de la psicología en lengua francesa desde hace décadas— conduce a esta consecuencia fundamental: incluso en sus manifestaciones superiores, en las que ya sólo procede gracias a los instrumentos del pensamiento, la inteligencia consiste en ejecutar y coordinar acciones, aunque en este caso sea en forma interiorizada y reflexiva. Las acciones interiorizadas, de todas formas acciones en tanto que procesos de transformaciones, son las “operaciones” lógicas y matemáticas, motores de todo juicio o de todo razonamiento.
Sin embargo, estas operaciones no son solamente acciones interiorizadas cualesquiera, sino que, en tanto que expresiones de las coordinaciones más generales de la acción, presentan también el doble carácter de ser reversibles (toda operación comporta otra inversa, como la adición y la sustracción, u otra recíproca, etc.) y de coordinarse, por consiguiente, en estructuras de conjunto (una clasificación, la serie de los números enteros, etc.). De donde resulta que, en todos sus niveles, la inteligencia: es una asimilación de lo dado a estructuras de transformaciones, de estructuras de acciones elementales a estructuras operatorias superiores, y que estas estructuras consisten en organizar lo real, en acto o en pensamiento, y no simplemente en copiarlo.

Psicología y pedagogía


 

lunes, 21 de septiembre de 2015

Harold Pinter - Arte, Verdad y Política


Harold Pinter
Discurso de aceptación premio Nobel de Literatura 2005 con subtítulos en castellano.

En 1958 escribí lo siguiente:
No hay una distinción absoluta entre lo que es real, y lo que es irreal, ni tampoco entre lo que es verdad, y lo que es falso. Una cosa no es necesariamente o bien verdadera o bien falsa; puede ser al mismo tiempo verdadera y falsa.
Creo que estas afirmaciones todavía tienen sentido, y todavía se aplican a la exploración de la realidad a través del arte.
Es por eso que, como escritor, las defiendo. 
Pero como ciudadano, no puedo.
Como ciudadano debo preguntar:
¿qué es verdad?
¿qué es mentira?

jueves, 17 de septiembre de 2015

el teatro es la forma estética de la fraternidad (Alan Badiou - Elogio del amor)


En su amor por el teatro -porque es preciso recordar que usted ha vivido la vida de compañía de teatro, en medio de comediantes y de técnicos-, ¿es que no hay amor por lo colectivo, por una comunidad, por un conjunto? ¿No es el teatro portador de un amor que dependería del orden de la fraternidad?

Sí, ese amor existe, ¡por supuesto! El teatro es lo colectivo, es la forma estética de la fraternidad. Es por ello que yo sostendría que, en ese sentido, hay algo de comunista en cualquier teatro. Y entiendo aquí por “comunista” todo devenir que haga prevalecer el en-común sobre el egoísmo, la obra colectiva sobre el interés privado. Dicho sea de paso, el amor es comunista en este sentido, si se admite, como yo, que el verdadero sujeto de un amor es el devenir de la pareja y no la satisfacción de los individuos que la componen. Otra, una más, definición posible del amor: ¡el comunismo mínimo! Por volver al teatro, lo que me asombra es hasta qué punto la comunidad de una gira teatral es precaria. Pienso en esos momentos totalmente singulares, desgarradores, en que la comunidad se deshace: se ha hecho una gira, se ha vivido en conjunto durante un mes y medio y después, en un momento dado, uno se separa. El teatro es, igualmente, esta prueba de la separación. Hay una gran melancolía en esos momentos en que la fraternidad en el acto de interpretar y sus entornos se deshace. “Tomá mi número. Llamame sin falta ¿eh?”: todos conocemos ese rito. Pero no se llamará, o no verdaderamente. Es el fin, uno se separa. Ahora bien, la cuestión de la separación es tan importante en el amor que casi se puede definir el amor como una exitosa lucha contra la separación. La comunidad amorosa es también precaria, y para mantenerla y desplegarla es necesario mucho más que un número de teléfono.

Alain Badiou
Elogio del amor

imagen: Antonio Lee

domingo, 13 de septiembre de 2015

Le tengo rabia al silencio - Atahualpa Yupanqui


Le tengo rabia al silencio
por lo mucho que perdí
que no se quede callado
quien quiera vivir feliz.

Un día monté a caballo
y en la selva me metí
y sentí que un gran silencio
crecía dentro de mí.

Hay silencio en mi guitarra
cuando canto el yaraví
y lo mejor de mi canto
se queda dentro de mí.

Cuando el amor me hizo señas
todo entero me encendí
y a fuerza de ser callado,
callado me consumí.

Le tengo rabia al silencio
por lo mucho que perdí
que no se quede callado
quien quiera vivir feliz.

Atahualpa Yupanqui

todo lo que acontece, es



En la actuación debo mandarme en estado de pureza para entrar, como dice Hopkins, “absolutamente en blanco”. Pero, al segundo, no debo estar más en blanco y ver qué pasa. La actuación me mandará a algo para recuperar la potencia ingenua de los datos.
Cuando empiezo a actuar (el proceso de mis pensamientos, percepciones y emociones personales, pasa a un segundo plano), me cambia de tal modo el ritmo cardíaco que, si esta alteración la tuviese fuera de la escena, llamaría a un médico. Cambia la percepción, se ven otros colores, se percibe otra sensación del tiempo (lo que duró treinta minutos me parecen tres y también a la inversa), se tiene una percepción del otro distinta de la que se tendría en la vida social. En una improvisación es frecuente descubrir aspectos secretos de la otra persona: percibimos del otro ciertos sucesos que le acontecieron en su vida social (que fuera de la escena no se descubrirían ni remotamente).
Vista desde el actor, la actuación no es un “como si”, es acción pura. Por supuesto que no hay un arma real, pero el actor no se dice: “Hago como que disparo” sino que “dispara”. De modo que el actor no se dice: “Esto es como si”, entra en otro sistema: “Todo lo que acontece, es”.

Alberto Ure, Ponete el antifaz
libro completo para descargar:
http://www.inteatro.gov.ar/editorial/librosPDF/ponete_el_antifaz.pdf

imagen: Sebastian Bieniek

jueves, 3 de septiembre de 2015

tú eres pensando, no trabaja - Alonzo King


Alonzo King
Fundador y director artístico del Ballet Alonzo King, San Francisco.

tu eres pensando, no trabaja
si pensás, no funciona

un gesto honesto
sincero
humilde

sólo vivenciar
pero algunos tienen miedo
entonces piensan, y posan


¿por qué me estoy reprimiendo?
¿por qué actúo posando?
¿por qué miento?
 porque tengo miedo

coraje, gentileza
humildad

no soy yo el que actúo, algo me está actuando a mí
no soy yo el que bailo, algo me está bailando a mí


No sean "lindos".
Lindo es una manipulación.
Sean verdaderos. Genuinos.
La verdad es belleza.

sábado, 22 de agosto de 2015

¿conocer a alguien, no es solamente eso: conocer su deseo?

¿conocer a alguien, no es solamente eso: conocer su deseo?

O más aún: en lugar de querer definir al otro ("¿Quién es él?"), me vuelvo hacia mí mismo: "¿Qué es lo que quiero, yo, que quiero conocerte?". ¿Qué sucedería si decidiese definirte como una fuerza y no como una persona? ¿Y si me situase a mí mismo como otra fuerza frente a tu fuerza? Ocurriría esto: mi otro se definiría solamente por el sufrimiento o el placer que me da.

Roland Barthes - "Lo incognoscible" 
en Fragmentos de un discurso amoroso



Imágenes: Vincenza Mirisola y Emanuele Sturlese

miércoles, 12 de agosto de 2015

Alma Silueta en Fuego - Ana Mendieta


Me he lanzado dentro de los elementos mismos que me produjeron, usando la tierra como mi lienzo y mi alma como mis herramientas.
Ana Mendieta

viernes, 31 de julio de 2015

CANCIÓN DE LA INFANCIA - Peter Handke


CANCIÓN DE LA INFANCIA

Cuando el niño era niño 
caminaba balanceando los brazos,
quería que el arroyo fuera un río, 
que el río fuese un torrente
y que ese charco fuera el mar. 

Cuando el niño era niño  
no sabía que era niño, 
para él todo estaba animado
y todas las almas eran una.

Cuando el niño era niño 
no tenía una opinión de nada, 
no tenía costumbres, 
se sentaba a menudo con las piernas cruzadas
o salía corriendo,
tenía un remolino en el pelo  
y no hacía caras cuando lo fotografiaban.

Cuando el niño era niño 
era el tiempo de preguntar:
¿Por qué soy yo y no tú? 
¿Por qué estoy aquí y no allá?
¿Cuándo comenzó el tiempo y dónde termina el espacio?
¿La vida bajo el sol no es sólo un sueño?
Lo que veo, oigo y huelo
¿no es acaso una ilusión del mundo ante el mundo?
¿Existen realmente el mal y la gente mala de verdad?
¿Cómo es posible que yo, el que soy, no existiera antes de nacer
y que un día yo, el que soy, no seré más este que soy?

Cuando el niño era niño, no pasaba las espinacas, las arvejas,
el arroz con leche, la coliflor, 
ahora come todo eso,
y no sólo porque debe.

Cuando el niño era niño una vez despertó en una cama desconocida,  
y ahora lo hace una y otra vez.

Entonces mucha gente le parecía hermosa, 
ahora sólo unos pocos, y con suerte.

Tenía una imagen clara del Paraíso,
ahora, a lo sumo puede adivinar.

No concebía la nada, 
y hoy tiembla ante la sola idea.

Cuando el niño era niño jugaba con entusiasmo, 
y ahora se emociona como entonces pero sólo con el trabajo.

Cuando el niño era niño era suficiente comer una manzana, un pan, 
Y aún ahora lo es.

Cuando el niño era niño las moras le caían en las manos
como sólo las moras pueden hacerlo, 
y así es hasta hoy.

Las nueces le ponían áspera la lengua 
y aún lo hacen.

Tenía, en cada montaña, el anhelo de una montaña más alta
y en cada ciudad, el anhelo de una ciudad mayor, 
y todavía es así.

Arrancaba las cerezas de las ramas más altas con una euforia que siente todavía,

tenía cierta aversión a los extraños que todavía conserva 
y esperaba la primera nevada como la espera hoy.

Cuando el niño era niño 
arrojó un palo contra un árbol como una lanza  
y allí está temblando todavía.

Peter Handke

fuente: Infierno Alegre  
imagen: Sally Mann

domingo, 26 de julio de 2015

domingo, 19 de julio de 2015

Kintsugi - el arte de la resiliencia


Cuando los japoneses reparan objetos rotos, enaltecen la zona dañada rellenando las grietas con oro. Creen que cuando algo ha sufrido un daño y tiene una historia, se vuelve más hermoso.
El arte tradicional japonés de la reparación de la cerámica rota con un adhesivo fuerte, rociado, luego, con polvo de oro, se llama Kintsugi. El resultado es que la cerámica no sólo queda reparada sino que es aún más fuerte que la original. En lugar de tratar de ocultar los defectos y grietas, estos se acentúan y celebran, ya que ahora se han convertido en la parte más fuerte de la pieza.
El kintsugi añade un nuevo nivel de complejidad estética a las piezas reparadas y hace que antiguas vasijas pegadas sean aún más valoradas que las que nunca se han roto. Kintsukuroi es el término japonés que designa al arte de reparar con laca de oro o plata, entendiendo que el objeto es más bello por haber estado roto. En lugar de considerarse que se pierde el valor, al reparar la cerámica se crea una sensación de una nueva vitalidad. Dicho de otra forma, el tazón se vuelve más bello después de haber sido roto y reparado. La prueba de la fragilidad de estos objetos y de su capacidad de recuperarse son lo que los hace bellos.



miércoles, 15 de julio de 2015

Ifigenia no debe morir - El arte del presente, conversaciones con Ariana Mnouchkine


En el teatro, hay una parte de brujería: en cada uno de los intérpretes sube solapadamente esa parte de Orestes, de Clitemnestra, de Agamenón que cada uno lleva consigo. Y si tienen la energía suficiente para creer en lo increíble, si sus cuerpos cobraron la forma de otro, entonces empieza a ser muy peligroso para todo el mundo estar cerca de esos monstruos. Y si no tenemos miedo, cuando Clitemnestra reclama y suplica a Agamenón que no mate a Ifigenia, si no creemos en ningún momento que Agamenón puede llegar a doblegarse, si no conservamos esa esperanza hasta último momento, si no nos creemos eso, entonces no hay teatro. A menudo, antes de la función, nos decimos: "Esta noche Ifigenia no debe morir."

- ¿Le da miedo la muerte?

- Por las personas que quiero, sí, terriblemente. Tengo miedo al sufrimiento y a la separación. Tengo un miedo espantoso a la muerte de los demás. No quiero ni siquiera imaginármela. Por egoísmo, sin duda... Pero no de la mía. Me da incluso cierta curiosidad. Sólo espero que no duela demasiado. Como todo el mundo, quisiera una muerte que no me duela demasiado. No me gustaría morirme de vieja sino de cansancio, de agotamiento. Morir de haber hecho demasiadas cosas. Y de haberlas hecho bien.

I would rather be ashes than dust!
I would rather that my spark should burn out
in a brilliant blaze than I should be  by dry-rot.
I would rather be a superb meteor, every atom
of me in magnificent glow, than a sleepy and permanent planet
The function of man is to live, not to exist.
I shall not waste my days trying to prolong them
I shall use my time.

JACK LONDON

EL ARTE DEL PRESENTE
Ariane Mnouchkine
Conversaciones con Fabienne Pascaud




imágenes: Rocco Romanno

domingo, 12 de julio de 2015

del hielo a la humedad hay un temblor apenas - Wendy Guerra

Del hielo a la humedad hay un temblor apenas
una canción restaurada...

Wendy Guerra, Ropa interior

imagen: Fabien Guillermont (La mise en bière, chapitre 1 (l’excitation), 2014, vidéo © Fabien Guillermont)
http://www.fabienguillermont.com/index.php?/la-mise-en-bier/film/