martes, 29 de septiembre de 2015

Supertramp - Goodbye Stranger


Like a king without a castle
Like a queen without a throne
I'm an early morning lover
And I must be moving on

Now I believe in what you say
Is the undisputed truth
But I have to have things my own way
To keep me in my youth

Supertramp - Goodbye Stranger

domingo, 27 de septiembre de 2015

miércoles, 23 de septiembre de 2015

conocer un objeto es transformarlo - Jean Piaget


Las funciones esenciales de la inteligencia consisten en comprender e inventar. Dicho de otra manera: en construir estructuras, estructurando lo real. En efecto, cada vez aparece más claro que estas dos funciones son indisociables, ya que para comprender un fenómeno o un acontecimiento, hay que reconstruir las transformaciones de las que son el resultado, y para reconstruirlas hay que haber elaborado una estructura de transformaciones, lo que supone una parte de invención o reinvención. Por eso, mientras las teorías antiguas de la inteligencia (empirismo asociacionista, etcétera) ponían todo el énfasis sobre la comprensión (asimilándola incluso a una reducción de lo complejo a lo simple, sobre un modelo atomístico, en el que jugaban papeles esenciales la sensación, la imagen y la asociación) y consideraban la invención como el simple descubrimiento de realidades ya existentes, las teorías más recientes, por el contrario, controladas cada vez más por los hechos, subordinan la comprensión a la invención, considerando ésta como la expresión de una construcción continuada de estructuras de conjunto.
El problema de la inteligencia y, con él, el problema central de la pedagogía de la enseñanza ha aparecido así ligado al problema epistemológico fundamental de la naturaleza de los conocimientos: ¿constituyen estos copias de la realidad o asimilaciones de lo real a estructuras de transformaciones? Las concepciones del conocimiento-copia no han sido abandonadas por todo el mundo; lejos de eso continúan inspirando muchos métodos educativos y a menudo hasta estos métodos intuitivos en que la imagen y las presentaciones audiovisuales juegan un papel que algunos han llegado a considerar como la etapa suprema de los progresos pedagógicos. En psicología infantil, muchos autores continúan pensando que la formación de la inteligencia obedece a las leyes del "aprendizaje”, sobre el modelo de ciertas teorías anglosajonas del “learning”, como la de Hull: respuestas repetidas del organismo a estímulos externos, consolidación de esas repeticiones mediante reforzamientos externos, construcción de cadenas de asociaciones o de “jerarquía de hábitos”, que proporcionan una “copia fundamental de las secuencias regulares de la realidad", etc.
Pero el hecho esencial que refuta estas supervivencias del empirismo asociacionista y cuyo establecimiento ha renovado nuestras concepciones de la inteligencia, es que los conocimientos derivan de la acción, no como simples respuestas asociativas, sino en un sentido mucho más profundo: la asimilación de lo real a las coordinaciones necesarias y generales de la acción. Conocer un objeto es, por tanto, operar sobre él y transformarlo para captar los mecanismos de esta transformación en relación con las acciones transformadoras. Conocer es asimilar lo real a estructuras de transformaciones, siendo estas estructuras elaboradas por la inteligencia en tanto que prolongación directa de la acción.
El hecho de que la inteligencia deriva de la acción —interpretación conforme a la línea de la psicología en lengua francesa desde hace décadas— conduce a esta consecuencia fundamental: incluso en sus manifestaciones superiores, en las que ya sólo procede gracias a los instrumentos del pensamiento, la inteligencia consiste en ejecutar y coordinar acciones, aunque en este caso sea en forma interiorizada y reflexiva. Las acciones interiorizadas, de todas formas acciones en tanto que procesos de transformaciones, son las “operaciones” lógicas y matemáticas, motores de todo juicio o de todo razonamiento.
Sin embargo, estas operaciones no son solamente acciones interiorizadas cualesquiera, sino que, en tanto que expresiones de las coordinaciones más generales de la acción, presentan también el doble carácter de ser reversibles (toda operación comporta otra inversa, como la adición y la sustracción, u otra recíproca, etc.) y de coordinarse, por consiguiente, en estructuras de conjunto (una clasificación, la serie de los números enteros, etc.). De donde resulta que, en todos sus niveles, la inteligencia: es una asimilación de lo dado a estructuras de transformaciones, de estructuras de acciones elementales a estructuras operatorias superiores, y que estas estructuras consisten en organizar lo real, en acto o en pensamiento, y no simplemente en copiarlo.

Psicología y pedagogía


 

lunes, 21 de septiembre de 2015

Harold Pinter - Arte, Verdad y Política


Harold Pinter
Discurso de aceptación premio Nobel de Literatura 2005 con subtítulos en castellano.

En 1958 escribí lo siguiente:
No hay una distinción absoluta entre lo que es real, y lo que es irreal, ni tampoco entre lo que es verdad, y lo que es falso. Una cosa no es necesariamente o bien verdadera o bien falsa; puede ser al mismo tiempo verdadera y falsa.
Creo que estas afirmaciones todavía tienen sentido, y todavía se aplican a la exploración de la realidad a través del arte.
Es por eso que, como escritor, las defiendo. 
Pero como ciudadano, no puedo.
Como ciudadano debo preguntar:
¿qué es verdad?
¿qué es mentira?

jueves, 17 de septiembre de 2015

el teatro es la forma estética de la fraternidad (Alan Badiou - Elogio del amor)


En su amor por el teatro -porque es preciso recordar que usted ha vivido la vida de compañía de teatro, en medio de comediantes y de técnicos-, ¿es que no hay amor por lo colectivo, por una comunidad, por un conjunto? ¿No es el teatro portador de un amor que dependería del orden de la fraternidad?

Sí, ese amor existe, ¡por supuesto! El teatro es lo colectivo, es la forma estética de la fraternidad. Es por ello que yo sostendría que, en ese sentido, hay algo de comunista en cualquier teatro. Y entiendo aquí por “comunista” todo devenir que haga prevalecer el en-común sobre el egoísmo, la obra colectiva sobre el interés privado. Dicho sea de paso, el amor es comunista en este sentido, si se admite, como yo, que el verdadero sujeto de un amor es el devenir de la pareja y no la satisfacción de los individuos que la componen. Otra, una más, definición posible del amor: ¡el comunismo mínimo! Por volver al teatro, lo que me asombra es hasta qué punto la comunidad de una gira teatral es precaria. Pienso en esos momentos totalmente singulares, desgarradores, en que la comunidad se deshace: se ha hecho una gira, se ha vivido en conjunto durante un mes y medio y después, en un momento dado, uno se separa. El teatro es, igualmente, esta prueba de la separación. Hay una gran melancolía en esos momentos en que la fraternidad en el acto de interpretar y sus entornos se deshace. “Tomá mi número. Llamame sin falta ¿eh?”: todos conocemos ese rito. Pero no se llamará, o no verdaderamente. Es el fin, uno se separa. Ahora bien, la cuestión de la separación es tan importante en el amor que casi se puede definir el amor como una exitosa lucha contra la separación. La comunidad amorosa es también precaria, y para mantenerla y desplegarla es necesario mucho más que un número de teléfono.

Alain Badiou
Elogio del amor

imagen: Antonio Lee

domingo, 13 de septiembre de 2015

Le tengo rabia al silencio - Atahualpa Yupanqui


Le tengo rabia al silencio
por lo mucho que perdí
que no se quede callado
quien quiera vivir feliz.

Un día monté a caballo
y en la selva me metí
y sentí que un gran silencio
crecía dentro de mí.

Hay silencio en mi guitarra
cuando canto el yaraví
y lo mejor de mi canto
se queda dentro de mí.

Cuando el amor me hizo señas
todo entero me encendí
y a fuerza de ser callado,
callado me consumí.

Le tengo rabia al silencio
por lo mucho que perdí
que no se quede callado
quien quiera vivir feliz.

Atahualpa Yupanqui

todo lo que acontece, es



En la actuación debo mandarme en estado de pureza para entrar, como dice Hopkins, “absolutamente en blanco”. Pero, al segundo, no debo estar más en blanco y ver qué pasa. La actuación me mandará a algo para recuperar la potencia ingenua de los datos.
Cuando empiezo a actuar (el proceso de mis pensamientos, percepciones y emociones personales, pasa a un segundo plano), me cambia de tal modo el ritmo cardíaco que, si esta alteración la tuviese fuera de la escena, llamaría a un médico. Cambia la percepción, se ven otros colores, se percibe otra sensación del tiempo (lo que duró treinta minutos me parecen tres y también a la inversa), se tiene una percepción del otro distinta de la que se tendría en la vida social. En una improvisación es frecuente descubrir aspectos secretos de la otra persona: percibimos del otro ciertos sucesos que le acontecieron en su vida social (que fuera de la escena no se descubrirían ni remotamente).
Vista desde el actor, la actuación no es un “como si”, es acción pura. Por supuesto que no hay un arma real, pero el actor no se dice: “Hago como que disparo” sino que “dispara”. De modo que el actor no se dice: “Esto es como si”, entra en otro sistema: “Todo lo que acontece, es”.

Alberto Ure, Ponete el antifaz
libro completo para descargar:
http://www.inteatro.gov.ar/editorial/librosPDF/ponete_el_antifaz.pdf

imagen: Sebastian Bieniek

jueves, 3 de septiembre de 2015

tú eres pensando, no trabaja - Alonzo King


Alonzo King
Fundador y director artístico del Ballet Alonzo King, San Francisco.

tu eres pensando, no trabaja
si pensás, no funciona

un gesto honesto
sincero
humilde

sólo vivenciar
pero algunos tienen miedo
entonces piensan, y posan


¿por qué me estoy reprimiendo?
¿por qué actúo posando?
¿por qué miento?
 porque tengo miedo

coraje, gentileza
humildad

no soy yo el que actúo, algo me está actuando a mí
no soy yo el que bailo, algo me está bailando a mí


No sean "lindos".
Lindo es una manipulación.
Sean verdaderos. Genuinos.
La verdad es belleza.