domingo, 22 de octubre de 2017

Cadáveres - Néstor Perlongher



Cadáveres

Bajo las matas
En los pajonales
Sobre los puentes
En los canales
Hay Cadáveres

En la trilla de un tren que nunca se detiene
En la estela de un barco que naufraga
En una olilla, que se desvanece
En los muelles los apeaderos los trampolines los malecones
Hay Cadáveres

En las redes de los pescadores
En el tropiezo de los cangrejales
En la del pelo que se toma
Con un prendedorcito descolgado
Hay Cadáveres

En lo preciso de esta ausencia
En lo que raya esa palabra
En su divina presencia
Comandante, en su raya
Hay Cadáveres

En las mangas acaloradas de la mujer del pasaporte que se arroja
por la ventana del barquillo con un bebito a cuestas
En el barquillero que se obliga a hacer garrapiñada
En el garrapiñiero que se empana
En la pana, en la paja, ahí
Hay Cadáveres

Precisamente ahí, y en esa richa
de la que deshilacha, y
en ese soslayo de la que no conviene que se diga, y
en el desdén de la que no se diga que no piensa, acaso
en la que no se dice que se sepa…
Hay Cadáveres

Empero, en la lingüita de ese zapato que se lía disimuladamente, al
espejuelo, en la
correíta de esa hebilla que se corre, sin querer, en el techo, patas
arriba de ese monedero que se deshincha, como un buhón, y, sin
embargo, en esa c… que, cómo se escribía? c. .. de qué?, mas, Con
Todo
Sobretodo
Hay Cadáveres

En el tepado de la que se despelmaza, febrilmente, en la 
menea de la que se lagarta en esa yedra, inerme en el 
despanzurrar de la que no se abriga, apenas, sino con un 
saquito, y en potiche de saquitos, y figurines anteriores, modas 
pasadas como mejas muertas de las que 
Hay Cadáveres

Se ven, se los despanza divisantes flotando en el pantano: 
en la colilla de los pantalones que se enchastran, símilmente;
en el ribete de la cola del tapado de seda de la novia, que no se casa 
porque su novio ha
………………………….!
Hay Cadáveres

En ese golpe bajo, en la bajez
de esa mofleta, en el disfraz
ambiguo de ese buitre, la zeta de 
esas azaleas, encendidas, en esa obscuridad 
Hay Cadáveres

Está lleno: en los frasquitos de leche de chancho con que las 
campesinas 
agasajan sus fiolos, en los 
fiordos de las portuarias y marítimas que se dejan amanecer, como a 
escondidas, con la bombacha llena; en la 
humedad de esas bolsitas, bolas, que se apisonan al movimiento de 
los de 
Hay Cadáveres

Parece remanido: en la manea 
de esos gauchos, en el pelaje de 
esa tropa alzada, en los cañaverales (paja brava), en el botijo 
de ese guacho, el olor a matorra de ese juiz 
Hay Cadáveres

Ay, en el quejido de esa corista que vendía “estrellas federales”
Uy, en el pateo de esa arpista que cogía pequeños perros invertidos, 
Uau, en el peer de esa carrera cuando rumbea la cascada, con 
una botella de whisky “Russo” llena de vidrio en los breteles, en ésos, 
tan delgados, 
Hay Cadáveres

En la finura de la modistilla que atara cintas do un buraco hubiere 
En la delicadeza de las manos que la manicura que electriza 
las uñas salitrosas, en las mismas 
cutículas que ella abre, como en una toilette; en el tocador, tan 
…indeciso…, que 
clava preciosamente los alfiles, en las caderas de la Reina y
en los cuadernillos de la princesa, que en el sonido de una realeza 
que se derrumba, oui 
Hay Cadáveres

Yes, en el estuche de alcanfor del precho de esa 
¡bonita profesora! 
Ecco, en los tizones con que esa ¡bonita profesora! traza el rescoldo
de ese incienso; 
Da, en la garganta de esa ajorca, o en lo mollejo de ese moretón
atravesado por un aro, enagua, en 
Ya
Hay Cadáveres

En eso que empuja 
lo que se atraganta, 
En eso que traga 
lo que emputarra, 
En eso que amputa 
lo que empala, 
En eso que ¡puta! 
Hay Cadáveres

Ya no se puede sostener: el mango 
de la pala que clava en la tierra su rosario de musgos, 
el rosario 
de la cruz que empala en el muro la tierra de una clava, 
la corriente 
que sujeta a los juncos el pichido – tin, tin . . . – del son-
ajero, en el gargajo que se esputa…
Hay Cadáveres

En la mucosidad que se mamosa, además, en la gárgara; en la también 
glacial amígdala; en el florete que no se succiona con fruición 
porque guarda una orla de caca; en el escupitajo 
que se estampa como sobre en un pijo,
en la saliva por donde penetra un elefante, en esos chistes de 
la hormiga, 
Hay Cadáveres

En la conchita de las pendejas
En el pitín de un gladiador sureño, sueño
En el florín de un perdulario que se emparrala, en unas
brechas, en el sudario del cliente 
que paga un precio desmesuradamente alto por el polvo, 
en el polvo
Hay Cadáveres

En el desierto de los consultorios
En la polvareda de los divanes “inconcientes” 
En lo incesante de ese trámite, de ese “proceso” en hospitales 
donde el muerto circula, en los pasillos 
donde las enfermeras hacen SHHH! con una aguja en los ovarios,
en los huecos 
de los escaparates de cristal de orquesta donde los cirujanos 
se travisten de ”hombre drapeado”, 
laz zarigueyaz de dezhechoz, donde tatúase, o tajéase (o paladea) 
un paladar, en tornos 
Hay Cadáveres

En las canastas de mamá que alternativamente se llenan o vacían de 
esmeraldas, canutos, en las alforzas de ese 
bies que ciñe-algo demás-esos corpiños, en el azul Iunado del cabello, gloriamar, en el chupazo de esa teta que se exprime, en el 
recIinatorio, contra una mandolina, salamí, pleta de tersos caños . .. 
Hay Cadáveres

En esas circunstancias, cuando la madre se 
lava los platos, el hijo los pies, el padre el cinto, la 
hermanita la mancha de pus, que, bajo el sobaco, que 
va “creciente”, o 
Hay Cadáveres

Ya no se puede enumerar: en la pequeña ”riela” de ceniza 
que deja mi caballo al fumar por los campos (campos, hum…),o por 
los haras, eh, harás de cuenta de que no 
Hay Cadáveres

Cuando el caballo pisa
los embonchados pólderes,
empenachado se hunde
en los forrajes;
cuando la golondrina, tera tera,
vola en circuitos, como un gallo, o cuando la bondiola
como una sierpe ‘leche de cobra” se
disipa,
los miradores llegan todos a la siguiente
conclusión:
Hay Cadáveres

Cuando los extranjeros, como crápulas, (“se les ha volado la 
papisa, y la manotean a dos cuerpos”), cómplices, 
arrodíllanse (de) bajo la estatua de una muerta, 
y ella es devaluada! 
Hay Cadáveres

Cuando el cansancio de una pistola, la flaccidez de un ano,
ya no pueden, el peso de un carajo, el pis de un 
”palo borracho”, la estirpe real de una azalea que ha florecido 
roja, como un seibo, o un servio, cuando un paje 
la troncha, calmamente, a dentelladas, cuando la va embutiendo 
contra una parecita, y a horcajadas, chorrea, y
Hay Cadáveres

Cuando la entierra levemente, y entusiasmado por el su-
ceso de su pica, más 
atornilla esa clava, cuando “mecha” 
en el pistilo de esa carroña el peristilo de una carroza 
chueca, cuando la va dándola vuelta 
para que rase todos.. . los lunares, o 
Sitios,
Hay Cadáveres

Verrufas, alforranas (de teflón), macarios muermos: cuando sin…
acribilla, acrisola, ángeles miriados’ de peces espadas, mirtas 
acneicas, o sólo adolescentes, doloridas del 
dedo de un puntapié en las várices, torreja 
de ubre, percal crispado, romo clít … 
Hay Cadáveres

En el país donde se yuga el molinero
En el estado donde el carnicero vende sus lomos, al contado,
y donde todas las Ocupaciones tienen nombre….
En las regiones donde una piruja voltèa su zorrito de banlon,
la huelen desde lejos, desde antaño 
Hay Cadáveres

En la provincia donde no se dice la verdad 
En los locales donde no se cuenta una mentira 
-Esto no sale de acá- 
En los meaderos de borrachos donde aparece una pústula roja en
la bragueta del que orina-esto no va a parar aquí -, contra los 
azulejos, en el vano, de la 14 o de la 15, Corrientes y 
Esmeraldas, 
Hay Cadáveres

Y se convierte inmediatamente en La Cautiva,
los caciques le hacen un enema, 
le abren el c… para sacarle el chico,
el marido se queda con la nena, 
pero ella consigue conservar un escapulario con una foto borroneada
de un camarín donde…
Hay Cadáveres

Donde él la traicionó, donde la quiso convencer que ella 
era una oveja hecha rabona, donde la perra 
lo cagó, donde la puerca
dejó caer por la puntilla de boquilla almibarada unos pelillos 
almizclados, lo sedujo,
Hay Cadáveres

Donde ella eyaculó, la bombachita toda blanda, como sobre 
un bombachón de muñequera como en 
un cáliz borboteante-los retazos 
de argolla flotaban en la “Solución Humectante” (método agua por 
agua), 
ella se lo tenía que contar
Hay Cadáveres

El feto, criándose en un arroyuelo ratonil,
La abuela, afeitándose en un bols de lavandina,
La suegra, jalándose unas pepitas de sarmiento,
La tía, volviéndose loca por unos peines encurvados
Hay Cadáveres

La familia, hurgándolo en los repliegues de las sábanas 
La amiga, cosiendo sin parar el desgarrón de una “calada” 
El gil, chupándose una yuta por unos papelitos desleídos 
Un chongo, cuando intentaba introducirla por el caño de escape de 
una Kombi, 
Hay Cadáveres

La despeinada, cuyo rodete se ha raído
por culpa de tanto “rayito de sol”, tanto “clarito”; 
La martinera, cuyo corazón prefirió no saberlo;
La desposeída, que se enganchó los dientes al intentar huir de un taxi;
La que deseó, detrás de una mantilla untuosa, desdentarse 
para no ver lo que veía: 
Hay Cadáveres

La matrona casada, que le hizo el favor a la muchacho pasándole un 
buen punto; 
la tejedora que no cánsase, que se cansó buscando el punto bien 
discreto que no mostrara nada 
– y al mismo tiempo diera a entender lo que pasase -; 
la dueña de la fábrica, que vio las venas de sus obreras urdirse
táctilmente en los telares-y daba esa textura acompasada…
lila…
La lianera, que procuró enroscarse en los hilambres, 
las púas 
Hay Cadáveres

La que hace años que no ve una pija 
La que se la imagina, como aterciopelada, en una cuna (o cuña) 
Beba, que se escapó con su marido, ya impotente, a una quinta 
donde los 
vigilaban, con un naso, o con un martillito, en las rodillas, le
tomaron los pezones, con una tenacilla (Beba era tan bonita como una 
profesora…) 
Hay Cadáveres

Era ver contra toda evidencia
Era callar contra todo silencio
Era manifestarse contra todo acto
Contra toda lambida era chupar
Hay Cadáveres

Era: “No le digas que lo viste conmigo porque capaz que se dan 
cuenta” 
O: “No le vayas a contar que lo vimos porque a ver si se lo toma a 
pecho”
Acaso: “No te conviene que lo sepa porque te amputan una teta” 
Aún: “Hoy asaltaron a una vaca” 
“Cuando lo veas hacé de cuenta que no te diste cuenta de nada 
…y listo” 
Hay Cadáveres

Como una muletilla se le enchufaba en el pezcuello 
Como una frase hecha le atornillaba los corsets, las fajas 
Como un titilar olvidadizo, eran como resplandores de mangrullo, como 
una corbata se avizora, pinche de plata, así 
Hay Cadáveres

En el campo
En el campo
En la casa
En la caza
Ahí
Hay Cadáveres

En el decaer de esta escritura
En el borroneo de esas inscripciones
En el difuminar de estas leyendas
En las conversaciones de lesbianas que se muestran la marca de la liga,
En ese puño elástico,
Hay Cadáveres

Decir “en” no es una maravilla? 
Una pretensión de centramiento? 
Un centramiento de lo céntrico, cuyo forward 
muere al amanecer, y descompuesto de 
El Túnel 
Hay Cadáveres

Un área donde principales fosas?
Un loro donde aristas enjauladas?
Un pabellón de lolas pajareras?
Una pepa, trincada, en el cubismo
de superficie frívola…?
Hay Cadáveres

Yo no te lo quería comentar, Fernando, pero esa vez que me mandaste 
a la oficina, a hacer los trámites, cuando yo 
curzaba la calle, una viejita se cayó, por una biela, y los 
carruajes que pasaban, con esos crepés tan anticuados (ya preciso,
te dije, de otro pantalón blanco), vos creés que se iban a 
dedetener, Fernando? Imaginá…
Hay Cadáveres

Estamos hartas de esta reiteración, y llenas 
de esta reiteración estamos. 
Las damiselas italianas 
pierden la tapita del Luis XV en La Boca!
Las ”modelos”-del partido polaco- 
no encuentran los botones (el escote cerraba por atrás) en La Matanza! 
Cholas baratas y envidiosas – cuya catinga no compite-en Quilmes! 
Monas muy guapas en los corsos de Avellaneda! 
Barracas! 
Hay Cadáveres

Ay, no le digas nada a doña Marta, ella le cuenta al nieto que es
colimba!
Y si se entera Misia Amalia, que tiene un novio federal!
Y la que paya, si callase!
La que bordona, arpona!
Ni a la vitrolera, que es botona!
Ni al lustrabotas, cachafaz!
Ni a la que hace el género “volante”!
NI
Hay Cadáveres

Féretros alegóricos!
Sótanos metafóricos!
Pocillos metonímicos!
Explícito !
Hay Cadáveres

Ejercicios
Campañas
Consorcios
Condominios
Contractus
Hay Cadáveres

Yermos o Luengos
Pozzis o Westerleys
Rouges o Sombras
Tablas o Pliegues
Hay Cadáveres

-Todo esto no viene así nomás 
-Por qué no? 
-No me digas que los vas a contar 
-No te parece? 
-Cuándo te recibiste? 
-Militaba? 
-Hay Cadáveres?

Saliste Sola 
Con el Fresquito de la Noche 
Cuando te Sorprendieron los Relámpagos 
No Llevaste un Saquito 
Hay Cadáveres

Se entiende?
Estaba claro?
No era un poco demás para la época?
Las uñas azuladas?
Hay Cadáveres

Yo soy aquél que ayer nomás…
Ella es la que…
Veíase el arpa…
En alfombrada sala…
Villegas o
Hay Cadáveres
 
 
Néstor Perlongher

imagen: Daisuke Yokota

martes, 10 de octubre de 2017

Represión - Los Violadores de la Ley



Hermosa tierra de amor y paz 
Hermosa gente cordialidad 
Fútbol, asado y vino 
son los gustos del pueblo argentino. 

Censura vieja y obsoleta 
en films, en revistas y en historietas. 
Fiestas conchetas y aburridas 
en donde está la diversión perdida. 

Represión a la vuelta de tu casa 
Represión en el quiosco de la esquina 
Represión en la panadería 
Represión 24 horas al día. 

Semanas largas sacrificadas 
Trabajo duro, muy poca paga 
Desocupados, no pasa nada 
en dónde está la igualdad total? 

Represión que te aniquila 
Represión que no se olvida 
Represión en nuestras vidas 
Represión... 



Yo no quiero represión 
Detestamos a la represión 
Nos burlamos de la represión 
Nos cagamos en la represión 
Represión...

Los Violadores - Represión

domingo, 8 de octubre de 2017

hay palabras que no decimos - Roberto Juarroz




13
Hay palabras que no decimos
y que ponemos sin decirlas en las cosas.

Y las cosas las guardan,
y un día nos contestan con ellas
y nos salvan el mundo,
como un amor secreto
en cuyos dos extremos
hay una sola entrada.

¿No habrá alguna palabra
de esas que no decimos
que hayamos colocado
sin querer en la nada?

Roberto Juarroz, Poesía Vertical

imagen:  Edouard de Pazzi

miércoles, 4 de octubre de 2017

un giro paciente en el espíritu



Al vuelo de algún ave le confiero la rugosidad de un giro, paciente, en el espíritu.

Rafael Cadenas, Cuadernos del destierro

imagen: Samo Vidic

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Estatua de carne - José Larralde


Los tiempos cambian, los recuerdos quedan,
los hombres mueren cuando no hay vergüenza.

La sombra crece dentro de la conciencia,
si la conciencia no crece en la sombra.

Yo me pregunto
¿Cuanto tiempo se precisa pa' saber cada vez menos?
¿En qué lugar de la vida nace la resignación?
Solamente el miedo incuba diferencias.

Y solamente desde desdichado miedo ajeno
se nutren los enfermos autodiferenciados de potencia,
inaceptable capricho de querer cubrir el sol que nace para todos
con el tóxico aliento de la mentira, negación absoluta del razonamiento.

domingo, 24 de septiembre de 2017

Book of Days - Meredith Monk



Meredith Monk - Book of Days

barthesianas 1



"Ninguna imagen justa, justo una imagen" (Godard)

(...) ningún arte es demente.

Pequeño estremecimiento... el paso de un vacío.

Lo que puedo nombrar no puede realmente punzarme.

El 'casi': régimen atroz del amor.

La imagen es la nada del objeto.

La fotografía es subversiva cuando es pensativa.

(...) imagen demente, barnizada de realidad.

"La verdad enfática del gesto en las grandes circunstancias de la vida" (Baudelaire)

Una ciencia de los cuerpos objeto de deseo o de odio.

(...) ese vértigo del tiempo anonadado.

(...) la distancia inhumana del Origen.

... la inexorable extinción de las generaciones.

Roland Barthes

jueves, 7 de septiembre de 2017

The Hungry Song - Chicha Libre


no tengo madre, ni tengo padre
pero tongo coca, y tengo cola

no tengo casa, ni tengo cama
pero tengo burger, y tengo king

martes, 5 de septiembre de 2017

la delgada línea


La delgada línea entre reírse de uno mismo sanamente y cagar a palos la autoestima no tomándose en serio nunca.

lunes, 4 de septiembre de 2017

esa mirada comerciante, tan estrecha


Entro en una librería desconocida. Me dirijo a los anaqueles coloreados, llena de curiosidad y tensa de emoción. La esperanza de hallar "algo nuevo" es quebrada por la voz del empleado que me pregunta qué títulos busco. No sé qué decirle. Al fin, recuerdo uno. No está. Hubiese querido seguir mirando, pero sentía sobre mí el peso de esa mirada comerciante, tan estrecha y desaprobadora ante alguien que "no sabe" lo que quiere. ¡Siempre lo mismo!
¡Siempre hay que aparentar la posesión de un fin! ¡Siempre el camino rectamente marcado!

Diarios

imagen: Anne-Sophie Viallon

miércoles, 30 de agosto de 2017

¿quién quiere engañarme?



Estoy sentado ahí en la vía, al alcance de cualquier bribón, y pregunto: '¿quién quiere engañarme?'.
He aquí mi primera cordura: dejo que me estafen con tal de no tener que precaverme de los estafadores.
¡Ay!, si me precaviese de los hombres ¿cómo el hombre podría servir de amarra a mi globo? ¡Harto fácilmente sería arrastrado yo hacia las alturas!
Tengo que vivir sin precauciones - así lo ha decretado mi destino.
Y quien no quiere perecer de sed entre los hombres tiene que aprender a beber en todos los vasos; y quien quiere permanecer puro entre los hombres tiene que saber lavarse también con agua sucia.
Y muchas veces me he dicho para consolarme: '¡Vaya! ¡Ánimo, viejo corazón! ¡Se te malogró una desgracia - celébralo como tu felicidad!'.

Y he aquí mi segunda cordura: tengo con los vanidosos más consideraciones que con los orgullosos.
¿No es por ventura la vanidad herida la madre de todas las tragedias? En cambio, donde es herido el orgullo crece acaso algo que es aún mejor que el orgullo.
Para que la vida sea un espectáculo grato, es menester que sea representada bien; requiere esto buenos actores.
Todos los vanidosos se me han revelado como buenos actores; representan su papel y ansían espectadores complacidos; - todo su espíritu está en esta ansia.
Se representan y se inventan a sí mismos; me gusta observar junto a ellos la vida - para curarme la melancolía.
Tengo consideraciones con los vanidosos, pues me curan de mi melancolía y hacen que el hombre me retenga como espectáculo.
Además, ¿quién comprende la modestia del vanidoso en su cabal medida? Suscita el vanidoso mi simpatía y compasión, por lo modesto.
Quiere aprender de ustedes la fe en sí mismo; se alimenta de vuestras miradas, come el elogio en vuestras manos.
Cree hasta vuestras mentiras si mentís bien sobre él; pues en lo más hondo de su corazón suspira: '¡qué soy yo!'.
Y si la virtud verdadera es la que se ignora a sí misma, ¡bueno, el vanidoso ignora su modestia!

Friedrich Nietzsche
Así habló Zaratustra

martes, 15 de agosto de 2017

el capital es un parásito abstracto - Mark Fisher (Realismo Capitalista)



Lo que debemos tener en mente es tanto que el capitalismo es una estructura impersonal hiperabstracta como que no sería nada sin nuestra cooperación. Por eso la descripción más gótica del capitalismo es también la más certera. El capital es un parásito abstracto, un gigantesco vampiro, un hacedor de zombies; pero la carne fresca que convierte en trabajo muerto es la nuestra y los zombies que genera somos nosotros mismos. En cierto sentido la élite política simplemente está a nuestro servicio; y el miserable servicio de que nos provee es lavarnos la libido de modo sumiso, representar los deseos de los que no nos hacemos cargo como si no tuvieran nada que ver con nosotros. 

REALISMO CAPITALISTA - ¿No hay alternativa?

imagen: Steve Cutts

martes, 8 de agosto de 2017

PUNTO G (CON G DE GÉNERO) - Lilian Sprovieri (Revista Palta)




fuente: https://revistapalta.com

El sol calienta de a poco el campamento escolar. Las chicas todavía dormimos así como los varones que están del otro lado del predio. El colegio religioso al que vamos nos llevó a pasar un día y medio de naturaleza y catecismo. Le llaman convivencia, pero nosotrxs no, y estamos acá por otra cosa. Antes de salir elegimos cuidadosamente la ropa porque esta vez es sin uniforme. Fuimos en busca de abrazos, besos, fotos de papel, miradas, conversaciones escondidas. Tenemos 12 años y secretamente ardemos.
Ya amaneció. Los chicos vienen al encuentro para contar y también para saber qué pasó anoche en la intimidad de nuestra carpa. Nosotras no tenemos mucho para decir. No nos tiramos pedos, no nos encanutamos comida, no trasnochamos demasiado y mucho menos que todo nos hicimos la paja. Ellos sí. Waska, leche, pija, chota.
Su onanismo era público, el nuestro silencioso. En esa primera etapa de mi vida y adolescencia no escuché nunca a ninguna amiga; a ninguna mujer, ni siquiera en la TV, decir “yo me masturbo”. En cambio los varones que conocía hacían competencias de pajas en sus casas, en los baños, mirando porno, conjunta y separadamente. Nosotras, el placer negado, y a la vez perturbador ¿Qué se puede pensar de una práctica secreta que haces compulsivamente y que ninguna otra confiesa hacer?
En la secundaria llegó el sexo y finalmente cogímos, esto conllevó el precio de la virginidad, así que la perdimos, con más o menos laureles, con pocas o muchas velas, con amor o sólo con calentura. Sin embargo en mis primeras veces con un hombre me era difícil encontrar dónde estaba ese placer especial del que tanto se hablaba. El día que finalmente llegué al orgasmo fue, una vez más, gracias a mi clítoris y comprendí: la penetración era algo análogo a lo que yo venía haciendo inmemorialmente sola. Ojalá entonces hubiera leído El mito del orgasmo vaginal. Según esta escritora y activista del segundo feminismo “Los hombres llegan al orgasmo esencialmente debido a la fricción con la vagina, no con la zona clitoridiana que es externa e incapaz de causar fricción como lo hace la penetración. Las mujeres han sido, así, definidas en términos de lo que complace a los hombres; nuestra biología no ha sido analizada correctamente”. Desde aquel primer día entonces y por muchos años practiqué un sin número de posiciones sexuales que favorecen al orgasmo masculino y sólo una o dos que me favorecen a mí. Anne Koedt en el año 1968 dijo “Debemos comenzar a exigir que si ciertas posiciones, que hoy se califican de “estándar”, no conducen a ambos al orgasmo dejen de ser calificadas como tales”.
En todo este recorrido mantuve siempre las conversaciones íntimas con mis amigxs, muchos de ellos varones heterosexuales que confiesan sentir el peso (la obligación) de realizar ciertas posiciones, de tener que demostrar cierta energía, cierta potencia. Ni que hablemos de que tienen que tener la pija parada todo el día y toda la vida, porque ¿qué es un hombre sin erección? ¿Y el tamaño? A su vez les es obligatorio eyacular. Puede suceder que estén cansados o nerviosos o borrachos, pero el abandono de la relación sexual sin su semen es condenatorio. Es la conclusión de: falta algo, salió todo mal, no la pasamos bien. No así con el orgasmo femenino, que no es infalible, ni necesario. Nadie lo extraña.
En una de esas charlas confesionales también, promediando la madrugada, cuando el sol despuntaba por la ventana del bar, se oyó bajo un varonil “quiero que me metan algo en el culo” y luego de eso risas y aplausos femeninos. Finalmente se invertía el acto penetratorio, alguien estaba curioso, alguien tenía la cola caliente.
Las relaciones sexuales que hoy por hoy tenemos son coitocéntricas, falocéntricas, tienen el orgasmo masculino como culminación absoluta e infalible, y la completa negación del placer femenino. Combatimos la desigualdad económica e intentamos legislar sobre la violencia machista pero seguimos atadas a imágenes o prácticas sexuales generizadas.
Mientras mi clítoris y el de todas no tenga siquiera un nombre sucio y popular para llamarle cuando quiero que lo toquen y siga anclado a su nombre científico no habrá revolución. Mientras la penetración siga siendo sólo del hombre, la pija medio goma el apocalipsis, el pete protagonista y el cunnilingus opcional (nótese otra vez la palabra culta) no se llegará a la igualdad. Porque el machismo que nos condena a todos se está escondiendo en el lugar más recóndito para que no lo saquen de ahí por el tabú que todavía (aunque no lo crean) hay en el sexo. Hagamos de nuestras relaciones sexuales una trinchera íntima dónde pongamos en jaque no a nuestrxs compañerxs sexuales sino a toda la basura machista que juntos venimos arrastrando y nos niega el placer de los orgasmos y la pluralidad de encuentros. Cambiemos eso y acabémoslo todo.
Lilian Sprovieri

domingo, 30 de julio de 2017

una sola libertad espeluznante


[El capital] ha ahogado el sagrado éxtasis del fervor religioso, el entusiasmo caballeresco y el sentimentalismo filisteo en las aguas heladas del cálculo egoísta. El capital ha convertido el valor personal en valor de cambio y ha sustituido un sinfín de libertades inalienables y particulares por una sola libertad espeluznante: la libertad de comercio. En una palabra, ha cambiado la explotación velada por las ilusiones políticas y religiosas por una explotación brutal, directa desnuda y desvergonzada.

Karl Marx y Friedrich Engels, Manifiesto comunista
citado por Mark Fisher en Realismo capitalista

imagen: Peter Franck

viernes, 23 de junio de 2017

Constipation Blues - Screamin' Jay Hawkins


Damas y caballeros, la mayoría de la gente graba canciones sobre el amor, los corazones rotos, la soledad, estar quebrado... nunca nadie fue y grabó una canción sobre el DOLOR REAL.
La banda y yo recién regresamos del Hospital General, donde encontramos a un hombre en la posición adecuada...
A esta canción la nombramos...
Blues del Constipado

Screamin' Jay Hawkins

jueves, 22 de junio de 2017

el demorarse requiere una recolección de sentido

 
El ocio como schola está más allá del trabajo y la inactividad. Es una capacidad especial que debe ser educada. No es una práctica de «relajación» o de «desconexión». El ocio remite al pensar como theorein, como contemplación de la verdad. San Agustín también distingue el ocio (otium) de la inacción pasiva: «En el ocio no le debe entretener y deleitar la ociosidad, sin entender en nada, sino la inquisición, o el llegar a alcanzar la verdad». «Al ocio loable» pertenece «el amor de la verdad». La incapacidad de tener ocio es un signo de apatía. 

El ocio no tiene que ver con no hacer nada, sino que es más bien lo contrario. No está al servicio de la dispersión sino de la reunión. El demorarse requiere una recolección de sentido. 

El aroma del tiempo (el arte de demorarse)

imagen: Katty Hoover

Moanin - Charles Mingus

Charles Mingus

lunes, 5 de junio de 2017

Nature Boy - Nat King Cole



There was a boy
A very strange enchanted boy
They say he wandered very far, very far
Over land and sea
A little shy and sad of eye
But very wise was he

And then one day
A magic day he passed my way
And while we spoke of many things
Fools and kings
This he said to me
The greatest thing you'll ever learn
Is just to love and be loved in return

The greatest thing you'll ever learn
Is just to love and be loved in return

Nat King Cole

jueves, 1 de junio de 2017

la poesía es el lugar donde la palabra no fracasa


¿Por qué la poesía?

—Yo no he podido nunca separar bien lo que es expresión de lo que es comunicación. Cuando leo esos análisis por donde rondan la ensayística, la filosofía o la crítica literaria, que manejan estos lugares ya demasiado comunes, no entiendo bien cómo puede separarse el hecho de la identidad del hecho de la comunidad o integración con una unidad superior. Yo sé, creo saber, que solo no soy nada, que aislado de todo lo que constituye lo que entiendo por realidad no existo. Esto me parece evidente. Nada existe solo. Pero yo no puedo separar eso del hecho de lo que soy dentro de esa totalidad, o sea, mi identidad. Encontré no hace mucho, en un trabajo bastante conmovedor, la idea de que gran parte de la perturbación y la violencia tremenda del momento que vivimos se debe a una crisis del sentimiento de identidad, ya que la gente no puede reconocerse como lo que es o lo que podría ser, no puede reconocerse como parte de una totalidad. Supongo que en algunos momentos de la historia debe haber existido ese sentimiento más que ahora, porque en la actualidad hay una serie de condiciones o de interferencias que lo perturban muy especialmente. Entre las interferencias posibles —hay miles— está la lucha infernal por el éxito, el dinero, el poder y, además, ese factor disolvente de la caridad humana que es la comunicación masiva, a través de los medios que nos abruman cotidianamente.

La soledad sería un deseo, en el fondo, de identidad. Pero entonces, ¿por qué optar por la palabra y no por el silencio?

—Voy a eso. Porque el sentimiento de formar parte de algo mayor que uno es el sentimiento de formar parte de la humanidad, de integrar con otros seres, en la misma situación y el mismo destino, una aventura común. Y la comunicación con esos seres se da, básicamente, a través de la palabra.

Es decir, usted siente que allí la palabra no fracasa.

—Exactamente. La poesía es uno de esos pocos lugares donde la palabra no fracasa. O donde, al menos, puede no fracasar.

¿Hay otros lugares?

—Yo diría que hay solamente otros dos: el amor y la amistad.

¿Por qué?

—Porque también allí la palabra es celebración y coincidencia.


Roberto Juarroz, De Poesía y creación. Diálogos con Guillermo Boido.

fuente:

imagen: Alisa Resnik

domingo, 28 de mayo de 2017

la primera nota no representa el inicio: surge del silencio que la precede - Daniel Barenboim



El sonido no es independiente, no existe por sí mismo, sino que tiene una relación constante e inevitable con el silencio. En ese contexto la primera nota no representa el inicio: surge del silencio que la precede. Si el sonido está relacionado con el silencio, ¿de qué tipo de relación se trata? ¿El sonido domina al silencio o el silencio domina al sonido?
(...)
El último sonido no es el final de la música (...) Por eso es tan perturbador cuando un público entusiasta aplaude antes de que se haya apagado el último sonido, porque hay un último momento de expresividad que consiste precisamente en la relación entre el final del sonido y el inicio del silencio que le sigue. En ese aspecto la música es un espejo de la vida, porque los dos (sonido y silencio) empiezan y terminan en nada.

Daniel Barenboim - El sonido es vida. El poder de la música. 

en este sentido es productivo pensar el fenómeno específico de la actuación, y preguntarnos:
¿en qué momento empieza la actuación?
¿y de qué modo puede terminar... ?





















miércoles, 24 de mayo de 2017

el espacio escénico puede ser generado a partir de las acciones del actor - Fernando Javier



Ya hacía tiempo que trataba de dilucidar cómo el espacio escénico puede ser generado a partir de las acciones del actor. No un espacio pensado con antelación a los ensayos, sino creado a partir de las acciones. Se me presentaba la imagen de la piedra que cae al agua y genera ondas circulares que se expanden con regularidad. Para mí, al realizar sus acciones, el actor genera una energía espacial que va dando forma al espacio escénico, como si estuviera en el centro de una esfera; así establece, por ejemplo, que ciertas zonas de la escena están en contacto con todo lo que las rodea y ciertas zonas se absorben hacia dentro de sí mismas y permanecen aisladas, que haya zonas iluminadas y otras, no; y estas definiciones espaciales afectan a todos los sistemas de signos, que se pliegan a tales definiciones, las contradicen o juegan con ellas en forma dialéctica.

Fernando Javier, entrevistado en El espacio escénico - Cuadernos del Picadero No. 4.
descarga:
http://editorial.inteatro.gob.ar/cuaderno04.php

martes, 25 de abril de 2017

ética de la caída


nuestra ética es precisamente la ética de la caída. 
let´s stay FALLING in love
(...) 
una minoría japonesa de budistas afirma que el verdadero Nirvana 
en el sentido de superar tu falso yo 
no se logra retirándote hacia adentro de tí mismo 
sino precisamente CAYENDO ENTERO hacia afuera 
que mientras estemos apegados a nuestro yo no estamos listos para 
CAER ENTEROS
si leemos al budismo de esta manera tal vez algo maravilloso pueda pasar

Zizek

martes, 18 de abril de 2017

la tela más gratuita de la araña - Roberto Juarroz



27.
Hay un punto en que la visión del ojo deja de crecer
y comienza a decrecer.
Es el sitio donde se teje la tela más gratuita de la araña,
la que no busca cazar sino cazarse.
Allí está el fruto que se exprime hacia adentro.


Roberto Juarroz
Segunda Poesía Vertical (1963)

martes, 3 de enero de 2017

Stuff - Live at Montreux '76


Stuff - Live at Montreux '76

Stuff Live at Montreux 1976 - Full Concert
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Stuff was a New York-based jazz funk band active in the late 1970s and early 1980s. The members were Gordon Edwards (bass), Richard Tee (keyboards), Eric Gale (guitar), Cornell Dupree (guitar), Chris Parker (drums), and later Steve Gadd (drums).

Stuff was a group of session musicians with jazz chops who united under the less-is-more banner of the groove. The result was, in effect, one of the all-time great R&B cover acts through the 1970s. Stuff’s shifting personnel had solidified by the time it played the Montreux Jazz Festival in 1976. On the resulting live DVD and CD, guitarists Cornell Dupree and Eric Gale, keyboardist Richard Tee, bassist Gordon Edwards and drummer Steve Gadd won over a jazz audience by playing instrumental versions of hits by Stevie Wonder, Billy Preston and Earth, Wind & Fire.

01. Foots
02. Signed, Sealed, Delivered I'm Yours
03. The Gadd Solo
04. Stuff's Stuff
05. That's the Way of the World
06. Feelin' Alright
07. Lift Every Voice and Sing
08. Oh Happy Day ft. Odetta
09. Ode to Stuff
10. How Long With It Last
11. Stuff Theme
12. You Are So Beautiful
13. Boogie On Reggae Woman
14. Do It Again

el habla de los cuerpos vivos se efectúa en frases abiertas, no en oraciones



"La frase, unidad con sentido musical, es entendida como tal gestálticamente en virtud de que genera a la vez un punto de cierre y una tensión. Es superior en dimensiones al segmento mínimo, presenta un enunciado más definido, pero éste no es satisfactorio: la frase tiene algo incompleto o suspendido, no se cierra sobre sí misma según la aplicación de la ley de la "buena forma"; su direccionalidad es clara pero no llega a un punto de reposo absoluto.
La sensación de enunciado completo la da la oración (...)" María del Carmen Aguilar - aprender a escuchar

El habla de los cuerpos vivos se efectúa en frases abiertas, no en oraciones. Esto podemos verificarlo inmediatamente si escuchamos con atención la musicalidad del habla coloquial a nuestro alrededor, en el día a día, ya sea que dicho hablar esté o no atravesado por algún tipo de tensión dramática-situacional. 

Cuando alguien habla en enunciados completos, en oraciones que se cierran en sí mismas, que concluyen definitivamente, lo que percibimos sonoramente es la cualidad de una persona que lee o dicta una conferencia, no de alguien que está interactuando espontáneamente con su entorno.

De aquí podemos derivar la cualidad abierta de la frase como una condición mínima de organicidad para la palabra del intérprete.